Violencia Familiar
Algo está pasando en el mundo. No solo en Tlaxcala, no solo en México, digo en el mundo. La violencia nos domina.
Estabamos esperando una mesa en un restaurante en la Plaza Xhicohténcatl y en había en las mesas de afura dos familias comiendo paella. Una de estas familias llevaba un perro salchicha, al que amarraon debajo de la mesa.
El perro, inquiero, empezó a ladrar y eso molesto a los de la mesa de junto. Les molestó tanto que el perro ladrara, que le pidieron a los de la otra mesa lo calmaran. Y no quisieron, ni siquiera hicieron el intento. El perro se puso mas inquieto todavía y empezo a intentar morder a los de la otra mesa, que para quitarselo de encima, viendo que sus dueños no lo controlaban, le dieron un patada.
Y eso desató la pelea.
Los dueños del perro inmediatamente se aventaron contra el que le dio la patada al perrito, y fueron todos. Una señora grande, una mujer embarazada, dos tipos mas. Los de la otra mesa, contestaron el ataque, se defendieron y uno de los golpes hizo caer al mas violento de ‘los del perro’ y se abrió la cabeza.
En la meleè se dieron todos contra todos, incluyendo (y es lo que me sorprende) a la violenta abuela, que le dio a uno con el tacón de sus zapatos, a otro le aventó un tarro de cerveza, de verdad una violencia y una inconcienca increible.
Ni hablar de la embarazada, que arriesgo su físico y su integridad con tal de darle patadas a mujeres y hombres por igual. Y es que esta tipa, igual no midio las consecuencias de sus acciones.
Después de repeler la agresión los ‘de la otra mesa’ se retiraron a su esquina su mesa, pero la abula agresiva, al ver que su hijo sangraba de la cabeza, regreso y volvio a agredir a la otra abuelita (es que cada quien llevaba una abuelita).
El dueño del restaurante puso espacio entre ambas familias, pero la violenta familia que comenzó la agresión no tardó en llamar a la policia y acusar a la otra.
La sorpresa fue que los guardianes del orden estuvieron ausentes durante el desorden y cuando el orden regresó, ellos volvieron y se llevaron al de la patada y a la abuelita de la patada. ¡Que locos!
Y todo por un perro.

En solidaridad con tantas mujeres y niños maltratadas en el anonimato y la apariencia de la familia he creado un blog. Espero contar con su visita y promoción. Yo también he sido testigo de tanto dolor y decepción.Muchas gracias. Saludos.