Procrastinar

(Del lat. procrastinare).

1. tr. Diferir, aplazar.

La procrastinación es la acción de procrastinar, es decir, de postergar actividades o situaciones consideradas hostiles por situaciones más agradables. Se origina en la asociación de la acción a realizar con el dolor y la incomodidad (estrés). Éste puede ser físico (como el sentido durante actos que requieren trabajo fuerte o ejercicio vigoroso) o psicológico (en la forma de ansiedad o frustración). El acto que se procrastina (o aplaza) puede ser percibido como peligroso, abrumador, difícil, tedioso o aburrido, es decir, estresante. La procrastinación también puede ser un síntoma de algún desorden psicológico, como depresión o TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad).

No se ha demostrado cabalmente que la costumbre de procrastinar puede llevar a una dependencia de Internet o de las computadoras, aunque hay ciertos indicios que llevan a suponerlo. En estos casos, el individuo tiene la compulsión de aislarse de la realidad navegando por Internet.

La procrastinación no necesariamente esta ligada a la depresión o a la baja autoestima. El perfeccionismo extremo o el miedo al fracaso también son factores para procrastinar.

Existen dos tipos de individuos que ejecutan esta acción: Procrastinadores eventuales y procrastinadores crónicos. Los segundos son los que comúnmente os desórdenes en e comportamiento antes mencionados.