Eventualmente, lo olvidas
2010-03-29 | En: Historias | La entrada anterior es Busco casa en Tlaxcala | La entrada siguiente es Configurar Maximus en Ubuntu Lucid Lynx
Eventualmente, lo olvidas todo. Primero olvidas todo lo que aprendiste -las fechas de las guerras y el Teorema de Pitágoras. Especialmente te olvidas todo lo que realmente no aprendiste, sino que memorizaste la noche anterior. Te olvidas de los nombres de todos menos uno o dos de tus profesores favoritos, y eventualmente te olvidas de esos, también.
Te olvidas los horarios de tus primeras clases y dónde te sentabas y el número de teléfono de la casa de tu mejor amigo y la letra de esa canción que habrás escuchado un millón de veces.
Y eventualmente, pero despacio, te olvidas de tus humillaciones -incluso aquellas que te parecían imborrables, se desvanecen. Te olvidas quiénes eran cool y quiénes no, quién era lindo, inteligente, atlético, y quién no. Quién fue a la Universidad. Quién hacía las mejores fiestas. Quién tenía más amigos. Te olvidas de todos ellos.
Incluso de quienes decías que amabas, y aquellos a quienes amaste de verdad. Ellos son los últimos en irse.
Y ahí, una vez que olvidaste lo suficiente, amas a alguien más.
Lo vi en blog de Cecilia Saia, Vitamina Ce y ella lo encontró aquí.
Lo vi y me gustó tanto que la tomo para mi.
