El final del viaje

El sobrino
En la madrugada del domingo pasado, mi sobrino sufrió un accidente automovilístico. Resultó herido en la cabeza, principalmente. De hecho fue una herida de considerable importancia, ya que se le desprendió una gran parte del cuero cabelludo. Los riesgos de los golpes tan fuertes en el craneo son evidentes, y las consecuencias son, durante mucho tiempo, imprevisibles.

Este tipo de cosas siempre me afectan de muchas maneras, pero yo creo que lo mas notable es una sensación difícil de explicar, pero es como un “mal viaje”, como de irrealidad. Ante la impresión tan fuerte, supongo que mi cuerpo se prepara y por eso me siento tan extraño.

Ayer, lo dieron de alta. O mejor dicho, ante la necesidad de camas en el hospital, y ya que está respondiendo favorablemente, lo sacaron de una patada del trasero. La situación se ha calmado, y podemos pensar ya en el siguiente paso. Un paso a la vez.

Las dudas
Lo encontraron 200 mts. fuera del vehículo. Sus compañeros de trabajo dicen que iba solo. Hay testigos que aseguran que 4 personas lo arrastraron del carro. Sus compañeros dicen que él iba manejando. El doctor dice que sus heridas no son de conductor. Son muchas dudas…

Lo que sigue
Pues ahora hay que pensar en otras cosas. Primero en su convalecencia y luego en su rehabilitación. Quiero un colchón de aire. Han de ser fabulosos.

Nueva dieta
Como me dolió mucho la panza por culpa del susto. Hice bien en cambiar mi dieta. Ahora es rica en fibra y me siento mas a gusto. Hay cosas muy ricas que tienen mucha fibra. Y también descubrí los sandwiches de salami. Espero que las cosas mejoren. Pero ya íbamos bien, caray.

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