El despertar del diablo

Sucedío un día que le cayó no se que al teclado de la lap (fue coca, me da pena decirlo). El teclado se dañó, pero todo lo demás funciona a la perfección. Así que compré un teclado flexible, de esos que se hacen rollito, pero nunca me acomodé a usarlo.

Ahora, tengo un mini teclado, marca BenQ que es mucho más cómodo, por lo que la lap está nuevamente activa, pero tuve que borrar todo rastro de Linux.

Esta es la historia.

La verdad es que con tantas instalaciones y desistalaciones de Linux, la tabla de particiones estaba muy corrompida; no fue fácil arregarlo y la única solución fue borrar completamente las particiones que ocupaba Linux, fue una desición muy difícil, pero ahora que tengo la oportunidad de un trabajo extra en ArcView, vale la pena empezar a usar Windows.

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