El Barzón
Nuevamente, la Audioteca Toledana nos sorprende con una canción de una larga historia y que se merece una gran explicación. Interpretada, o mejor aún recreada magistralmente por Amparo Ochoa, El Barzón nos habla de una época que ya hemos visto antes y que podría volver a pasar.
A principios del siglo XX, en el campo mexicano eran comunes las “Tiendas de Rays” una forma, ni tan sofisticada ni tan oculta de obtener trabajo esclavo. El patrón, el dueño de la hacienda, endeudaba de tal forma a los trabajadores que a estos no les quedaba otra opción que trabajar para pagar sus deudas. De este abuso, surgen movimientos como el de Emilino Zapata: “la tierra es de quién la trabaja”. Esta canción, inspiro a la asociación del mismo nombre para hacer frente a los bancos que cobran intereses de usuara.
Dedicado a Amparo Ochoa (1946 - 1994)
El Barzón
Autor: Miguel Muñiz
Arreglos: Luis Pérez Mesa
Intérprete: Amparo Ochoa
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Esas tierras del rincón
las sembré con un buey pando,
se me reventó el barzón
y sigue la yunta andandoCuando llegué a media tierra
el arado iba enterrado
se enterró hasta la telera
el timón se deshojó
el yugo se iba pandeando
el barzón iba rozando
el sembrador me iba hablando
yo le dije al sembrador
“no me hable cuando ande arando”Se me reventó el barzón
y sigue la yunta andando…… cuando acabé de piscar,
vino el rico y lo partió,
todo mi maíz se llevó,
ni pa’comer me dejó
me presentó aquí la cuenta:
“aquí debes veinte pesos
de la renta de unos bueyes;
cinco pesos de magueyes;
una nega, tres cuartillas
de frijol que te prestamos;
una nega, tres cuartillas
de maíz que te habilitamos;
cinco pesos de unas fundas;
siete pesos de cigarros;
seis pesos no se de qué;
pero todo está en la cuenta,
a’más de los veinte reales
que sacaste de la tienda.
Con todo el maíz que te toca
no le pagas a la hacienda,
pero cuentas con mi tierra
para seguirla sembrando.
‘ora vete a trabajar
pa’ que sigas abonando”.no’más me quedé pensando,
sacudiendo mi cobija,
haciendo un cigarro de hoja
— Que patrón tan sinvergüenza
Todo mi maíz se llevó
Para su maldita troje.Se me reventó el barzón
y sigue la yunta andandocuando llegué a mi casita
me decía mi prenda amada
“¿’ontá el maíz que te toca?”
le respondí yo muy triste:
— el patrón se lo llevó
por lo que debía en la hacienda,
pero me dijo el patrón
que contara con la tienda;
ahora voy a trabajar
para seguirle abonado:
veinte pesos diez centavos
unos que salgo restando
me decía mi prenda amada:
“ya no trabes con ese hombre
no’más nos ‘ta robando
anda al salón de sesiones
que te lleve mi compadre
y no le hagas caso al padre
el y sus excomuniones
¿que no ves a tu familia
que ya no tiene calzones?
ni yo tengo ya faldilla
ni tu tienes pantalones”no’más me quedé pensando
— pue’ que deje a mi patrón.me decía mi prenda amada:
“que vaya el patrón al cuerno,
como estuviéramos de hambre
si te has seguido creyendo
de lo que te decía el cura
de las penas del infierno.
¡viva la revolución!
¡muera el supremo gobierno!”se me reventó el barzón
y siempre seguí sembrando.

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