Cómo (no) organizar una graduación
Por fin Patricio salió de la primaria.
Y aunque los resultados académicos fueron los esperados, yo digo que le fue bien. Patricio se gana el solo la calificación que le asignan. No recibe más ayuda que la necesaria para hacer su tarea y no estamos a cada momento con su maestra, a quien todos llaman Miss. Por lo tanto, las calificaciones de Patricio son auténticas.
En fin, no es de Patricio de quien quiero hablar sino de la escuela, y es que cometieron una serie de errores, completamente evitables todos ellos, que demeritaron grandemente la calidad por la que la escuela era famosa. Grave error, fruto de un cúmulo de desiciones incorrectas que han venido ocurriendo en este año escolar, y que culminaron con estos extraños eventos de la clausura.
La dirección de la escuela no supo conducir la organización de la salida de escuela de sus alumnos; simplemente una diferencia de opinión con la “Sociedad de Padres de Familia” hizo que la directiva de la escuela no participara en las desiciones subsecuentes.
Esto provocó una percepción generalizada de un desinterés por parte de la escuela, claro que la Sociedad de Padres tampoco supo organizarse muy bien, pero lo hicieron lo mejor que pudieron. A esta percepción contribuyó la forma en la que la escuela comunicaba las noticias. Simplemente parecía que ahorraban en todo. Algo ilógico en una escuela como esa.
Un ejemplo mas fue la invitación, completamente “rústica”, usando copias fotostáticas, escatimando en el evento de mayor lucimiento en el año. Otras escuelas, que no tienen el prestigio de está, enviaron invitaciones de un aspecto profesional.
Otro error fue la desorganización mostrada el mismo día de la clausura. La verdad dieron una apariencia de novatos e inexpertos ajena a los 14 años de experiencia. Cometieron tal cantidad de equivocaciones y de manera tan evidente, que se perdió lo emotivo de las muchas situaciones que se vivieron.
Las desaveniencias de opinión entre la directiva y la Sociedad de Padres hicieron pensar que no asistirían a la Misa de Acción de Gracia, al desayuno con los alumnos, y mucho menos al campamento de despedida.
Pese a todo, ahí estuvieron. Y eso, también es muy raro.

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