La leyenda de la Bienforjada
2009-11-01 | En: Computadoras | La entrada anterior es Monitor | La entrada siguiente es Con vida y muerte
La «Bienforjada» se sabía a si misma como algo temporal, como un compás de espera. Pero siempre dio lo mejor de ella misma. Pese a su tamaño que provocaba la burla de la peble resistió todos los embites a los que su amo la sometió. Era pequeña como un gorrión, pero fuerte como un ciclón.
Sus días estaban contados, y aunque aceptaba su destino con estoicismo, le dolía separarse de su amo, y a su amo le dolía separarse de ella. Tuvieron muchas aventuras y «Bienforjada» salió victoriosa de todas ellas.
Pero la cita última, la invebitable, llegó. Y enfrento a la pálida dama con un valor que solo la «Bienforjada» poseía.
Hoy la «Bienforjada» descanza en el fondo de las aguas de Avalón1, junto con otras leyendas.
Yo, quien alguna vez fui su amo, escribo esto en su memoria, desde «La Dama Negra», en espera de la «La Reina Blanca» que llegará a ocupar su lugar.
En espera de tiempos mejores.
La «Bienforjada» ha muerto.
¡Viva «La Reina Blanca»!
1 En Avalón descaza su alma, porque sus restos mortales van a servir de refacciones.
